La evolución de los trenes II

Escrito por Lidia Eleo Categoría: Historia del Tren a Julio 4th, 2009

Para mediados del siglo XIX, el tren alcanza la mayoría de edad cuando consigue desplazarse a velocidades que superan los 100 km/h. para que esto pudiera conseguirse y muchas cosas mejoraran, se debió alcanzar cierto grado de perfección, por ejemplo: se aumentó el diámetro de las ruedas y el volumen de la caldera.

Los americanos, enfrascados en reconocer su inmenso territorio, les resultaba vital poder llegar cada vez más lejos y más rápido, y a la vez con comodidad. George Pullman, en 1870, convierte al tren en un “palacio” al construir vagones para las grandes líneas donde hay bar, fumador, tapices, artesonados, etc.

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La locomotora moderna nacería a partir de tres perfeccionamientos. El primero, el acoplamiento del cilindro de alta presión con el cilindro de baja, con lo que se logra reducir la pérdida de energía; el segundo, el aumento de la temperatura de los 200º C a los 300º C; el tercero y último, George Westinghouse, inventa en 1868, el freno de aire comprimido que vendría a reemplazar a los guardafrenos y sus incómodos frenos de mano.

Con el paso del tiempo, el ferrocarril se ha ido diversificado tanto, hasta dar paso a variados y muy diferentes tipos de trenes, como:

El tren de cremallera: El suizo Niklaus Riggenbach inventó en 1862 el ferrocarril de cremallera, destinado a rodar por vías con una pendiente superior al 6%. Se inspiró para su construcción en el sistema del inglés John Blekinsop. La Blekinsop de 1812, máquina de caldera común, no tubular, es una locomotora para trenes de mercancías, que marcha a una velocidad muy reducida y además, circula por vías de cremallera.

El tren de cremallera que sube la pendiente más pronunciada (47%) es el del monte Pilatus, en Suiza.

El monorraíl: En 1889, se construyó en Irlanda el primer monorraíl o monocarril. El monorraíl es un transporte compuesto de vehículos que circulan por una plataforma de rieles o vigas, por lo general elevada sobre la superficie. Hay dos tipos básicos de monocarriles: el monocarril suspendido, donde los vehículos cuelgan bajo la estructura, y el monocarril sustentado, en el cual los vehículos apoyan sus ruedas sobre los rebordes interiores de los rieles.

Trenes de alta velocidad: Los trenes de finales del siglo XX. Estos trenes recorren largos trechos a muy alta velocidad, prácticamente compiten con el avión. El TGV (Train à Grande Vitesse) francés y el tren bala japonés son los más conocidos.

Los Japanese National Railways inauguraron su primera línea de gran velocidad Tokio-Osaka (515 km) el 1 de octubre de 1964. La velocidad máxima de estos trenes-bala es de 210 km/h.

Los estudios para la creación de un tren de alta velocidad (TGV) comenzaron en Francia en 1967, año en que se realizó el primer tren de turbina de gas, denominado TGS. En 1978 fue entregado el primer tren eléctrico TGV. El TGV alcanza los 260 kilómetros por hora.

Hasta aquí hemos contado la historia conocida de la evolución de los trenes, en un mundo globalizado como en el que nos ha tocado vivir y gracias a las nuevas tecnologías, es muy probable que aún lo mejor este al llegar.




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