El Escalador de Las Rocosas
Los espectaculares e inolvidables paisajes que ofrece la región de las Montañas Rocosas están revestidos del encanto enloquecedor de inmensas regiones salvajes.
La naturaleza despliega todo su esplendor en inmensos valles con bosques, cimas nevadas, crestas aceradas, glaciares, bosques de abetos y lagos de orillas baldías, la diversidad de los paisajes y de los colores deslumbra e incluso seduce.
¡No dudes en descubrir los grandiosos paisajes de las Montañas Rocosas viajando confortablemente en el tren El Escalador de las Rocosas!…
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Bautizado en 1990 como el Escalador de las Rocosas. Hoy en día está mejorado, cuenta con salidas más frecuentes, y es una de las excursiones organizadas de los circuitos turísticos de la zona.
La estación de Banffse se construyó en 1910, pero en la actualidad sólo una pequeña parte de ella está realmente destinada al ferrocarril. En sus primeros veranos, el Escalador de las Rocosas estaba formado por antiguos coches de VÍA de color azul y amarillo, encabezados bien por una locomotora diesel F-40PH alquilada, o bien por una propia, que en sus días arrastraba trenes de mercancías en el ferrocarril de Santa Fe, y que seguía llevando los llamativos colores distintivos.
La línea abandona Banff a través del valle del río Bow, se mantiene a largo de 60 km a la derecha de su cauce, hasta la parada del lago Louise. Es tierra de osos, de ríos bravos, bosques de hoja perenne y escarpadas cumbres como el monte Castie, al norte de la línea, a 26 km de Banff. La hermosa estación del lago Louise de estilo rústico, con un alegre techo rojo, tanto el lago como el hotel quedan escondidos a unos tres kilómetros al sur de la misma.
El punto más alto de la línea de CPR está situado a unos siete kilómetros del lago, justo antes de llegar a Stephen. En su cima, la ruta cruza la divisoria continental: la línea en la donde los pequeños arroyos se dividen para fluir al este, hacia el océano Atlántico, o al oeste, hacia el Pacífico.
Desde ahí se inicia el descenso a través de túneles en espiral, en donde los viajeros rápidamente se desorientan. La ruta forma una serie de curvas cerradas, primero hacia el oeste, luego hacia el este y de nuevo hacia el oeste, cambiando de dirección dentro de los túneles. Es aquí donde se suelen sacar fotografías de largos trenes de mercancías con la locomotora saliendo por una boca del túnel situada por debajo del furgón de cola, que está entrando por la boca que está encima.
Saliendo de los túneles se llega a la estación de Field. La ruta sigue el curso del Kicking Horse durante 20 km, mientras el tren emprende un descenso continuo hasta Golden, situada aproximadamente 5 Kms. más abajo, atravesando otros cinco túneles. En el poste miliar que marca 31.7 se divisa la autopista transcanadiense, unos 300 metros por encima de la vía férrea, apoyada sobre caballetes de acero enclavados en la ladera de la montaña. En Golden, por una línea procedente del sur, llegan inmensos trenes de carbón, que será exportado a Japón desde el puerto Roberts Bank de Vancouver. Los vagones de carbón de CPR tienen aquí su centro de mantenimiento.
A continuación bordea el río Columbia hasta Donald y Beavermouth. Ésta es una importante ruta migratoria de aves; muchas especies utilizan estas tierras húmedas para anidar y alimentarse. También se pueden contemplar enormes trenes de mercancías circulando en dirección contraria. En la línea principal de CPR, se han alargado los apartaderos y, en los tramos largos, se ha duplicado la vía para hacer frente al creciente tráfico. Rogers era la base de las locomotoras diesel de empuje (grupos de hasta seis máquinas de 3.000 CV), que se agregaban a los pesados trenes de mercancías que se dirigían al oeste para ayudarles en la ascensión de 23 km hasta Glacier.
Hace poco se ha inaugurado una línea de la que forma parte el túnel del monte McDonald, el más largo del hemisferio occidental, para ayudar a los trenes con dirección oeste a superar el desnivel. Los de pasajeros en ambos sentidos normalmente utilizan la antigua ruta, porque la falta en los coches de retretes con tanques de retención de productos químicos representa un riesgo de contaminación para el suelo de hormigón del nuevo túnel.
Esté atento al poste miliar nº 73 de este tramo para no perderse el espectacular puente de Stoney Creek, de 155 m, que lleva la línea al otro lado del riachuelo, a 100 m por encima del lecho. Es el más alto de CPR. Poco después viene el túnel de Connaught; una vez cruzada su boca occidental, el tren pasa en su descenso por una serie de galerías paranieve hasta llegar a la importante estación de Revelstoke. Aquí probablemente efectuará una parada para permitir el paso de otros convoyes. Más allá de Revelstoke, la línea desciende atravesando más galerías paranieves por parajes montañosos llenos de pinares, dedicados a la explotación forestal.
En Craigellachie, se encuentra el pequeño mojón de piedra que señala el lugar donde se puso el último tirafondo. El tren ahora recorre un paisaje menos espectacular, a lo largo del Salmón Arm, un brazo del lago Shuwap, hasta Sicamous, desde donde pueden realizarse excursiones en barco. Más allá del lago, comienza el ascenso de Notch Hill. En la década de los ochenta, se modificó el tendido de la vía formando una inmensa curva en herradura para suavizar la pendiente que tenían que afrontar los cargadísimos trenes de mercancías que iban hacia el Oeste. Desde Chase, se sigue la orilla sur del río South Thompson durante más de 50 km hasta su confluencia con el North Thompson, justo antes del pueblo de Kamioops. Desde allí, el río se ensancha hasta formar el lago Kamioops, y el ferrocarril bordea su orilla sur hasta Savona, donde retoma de nuevo su curso.
En la orilla sur se pasa por Walhachin, donde los primeros colonos construyeron canalizos de madera para irrigar los áridos campos. La zona quedó abandonada cuando los hombres partieron a la guerra, entre los años 1914 y 1918. El río y el ferrocarril tuercen hacia el sur hasta llegar a Ashcroft, y la línea de CN puede verse casi continuamente en el margen opuesto, a lo largo del tramo en el que las dos líneas se abren paso por una serie de asombrosos cañones que forman la otra gran atracción del viaje.
Se trata de un paisaje árido, caluroso y polvoriento, atravesado por la autopista transcanadiense, desde la que se observan hermosas vistas de los trenes. Abundan los túneles y las galerías contra los desprendimientos de rocas, ya que ambas líneas discurren por plataformas cortadas a pico sobre las aguas de los profundos cañones Black y Painted, y cruzan el puente Jaws of Death (“Las Mandíbulas de la Muerte”). En el solitario puesto avanzado de Lytton, el río Fraser converge y ambas líneas de ferrocarril ocupan brevemente la margen oriental, antes de cambiar de orilla a través de los puentes de Cisco, al sur de Lytton.
Ya estamos en pleno corazón del famoso cañón Fraser, que va de North Bend (CP) a Bostón Bar (CN) pasando por el punto culminante, Hell’s Gate (“La Puerta del Infierno”), donde los funiculares llevan a los turistas desde la autopista hasta el fondo del cañón, suspendiéndolos en el aire a alturas de vértigo, sobre las vías. El tren abandona el cañón después de Yaie, y el Río Marrón se extiende hasta Mission City, y continúa hasta Vancouver.
El tren avanza lentamente, cruzando estaciones de carga repletas de vagones cargados con grano y otros productos, a la espera de ser exportados. También utiliza las vías de Canadian National y del Burlington Northem Railroad americano, hasta alcanzar la terminal de Canadian National. Desde la misma terminal de Vancouver, Canadian (tres salidas a la semana) sirve a Jasper, Edmonton y Winnipeg y la ruta Canadian National a Toronto.
